
Este es el pinar que está junto a la casa, en una bonita mañana de otoño. Por él se pueden dar agradables paseos hasta llegar a la misma playa. Casi todo el paseo es por antiguas VEREDAS... Que palabra más agradable ¡Vereda! más sonora, a mi personalmente me invita a la paz, a la tranquilidad, al disfrute del camino...
Qué os puedo decir yo de los pinos. Que mi abuelo Manuel (Por quien me llamo), huyendo de la guerra civil (porque le avisaron que iban a matarlo) se refugió en este pinar con su mujer y sus hijos en una choza que tenían sus suegros, y que más adelante, cuando pudo, compró un trozo de pinar. Y también que mi padre, siendo un niño tubo que desmontar todo ese pinar para convertirlo en una huerta, sin maquinarias, a mano. ¡Trabajo duro!
Aquí he nacido, aquí me he criado y aquí vivo. Amo este pinar. Y amo sus pinos, y sus lentiscos, y sus brezos... Y se que hay lugares muy bonitos y muy especiales en todas las partes del mundo. Para que todos podamos disfrutar de la ¡CREACION!
EL PINO, aparte de darnos unos piñones exquisitos, es un árbol que tiene también excelentes propiedades medicinales. Asi es bueno en las enfermedades bronquiales. Para las enfermedades del aparato urinario y para las reumáticas así como para la gota.
En las flores del Doctor Bach es la planta que nos libera de la culpa, de esa culpa heredada, genética que la biblia llama el pecado original...
De vez en cuando, cuando paseo por el pinar me abrazo a uno de los pinos como me puedo abrazar a un amigo de la infancia...
Me duele cuando veo que hay personas que todavía vienen a tirar sus basuras al pinar...

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